El escritor y marino inglés Sir Walter Raleigh (1554-1618) dejó un principio sólido de geopolítica como guía para las potencias del mundo de ese entonces y del porvenir, diciendo: “quien controla el mar, controla el comercio; quien controla el comercio, controla el mundo”, en virtud a este principio, los pueblos que bordean el mar tienen el valor geopolítico y estratégico con capacidad de convergencia y negociación con pueblos allende los mares.
Perú y particularmente nuestro departamento Ica, no es ajeno a este proceso geopolítico mundial, que tendríamos que participar en la integración fronteriza, binacional o multinacional, donde Ica se ubica dentro del Eje “Sur Meridional Peruano”, o el corredor económico, entre los nueve existentes de América Latina.
Con este enfoque, debemos observar al departamento Ica con visión estratégica y geopolítica del desarrollo regional. Para ello, tendríamos que hacer también, un poco de historia reciente.
En 1992, en la ciudad de Brasilia, los presidentes Fernando Cardozo (Brasil) y Alberto Fujimori (Perú) firmaron un Convenio de Cooperación, Integración y Comercio Brasileño – Peruano con el objeto de convertirlo en el mecanismo de fortalecimiento del Mercado Común del Sur – MERCOSUR, que integran además de Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia; sin embargo, en su contenido se pudo advertir que el gran objetivo brasileño, era que Perú permitía a Brasil cruzar territorio peruano, que le permita salir por el Puerto de Marcona, que tiene un muelle donde pueden calar barcos de 2,400 toneladas, hacia el Pacífico, para llevar sus productos a la Cuenca Asía Pacífico.
Además, dicho convenio, carecía de ventajas comparativas y competitivas, sin perspectivas de comercio ni de integración para nuestro país en vista que nuestra capacidad de oferta de nuestros productos con valor agregado, es deficitario, para un mercado de gran magnitud, por no contar con un proceso de industrialización.
Solo ganamos anecdóticamente una “donación” de 800 millones de dólares, de parte del gobierno de Brasil, para iniciar la construcción de la carretera interoceánica, que luego se cubriría con la sombra de la corrupción.
Era previsible que MERCOSUR tenía la finalidad de generar oportunidades comerciales e inversiones a través de la integración de economías nacionales al mercado internacional. La relación económica entre Brasil y Perú es diferencial: Brasil exporta a Perú, aproximadamente $ 4,000 millones de dólares, mientras que Perú exporta a Brasil, más o menos $ 1,706 millones de dólares.
Una propuesta de desarrollo regional, como respuesta.
Desarrollar el Eje “Centro Sur Meridional Peruano” permite elaborar una propuesta con visión estratégica de desarrollo regional denominada “Región Centro Sur Meridional” donde el departamento Ica, por su privilegiada ubicación geográfica y estratégica tiene la capacidad de convergencia con los pueblos de los departamentos de Ayacucho, Huancavelica, Apurímac, Arequipa, Cusco y Madre de Dios, uniendo pisos ecológicos de forma transversal que genere un desarrollo endógeno a través de una gestión sostenible de su jurisdicción, aprovechando las habilidades y potencialidades de sus habitantes puede generar producción, productividad y bienestar, con eficiencia y transparencia en la gestión pública donde deba desarrollar su jurisdicción.
La Región Centro Sur Meridional, es un espacio geo económico con sus 54 provincias, distribuidas en las tres regiones naturales costa, sierra y selva, con una población aproximada de 5´120,987 habitantes. que promueva y desarrolle una “economía de resistencia” frente al desafío abierto del crecimiento económico del Eje “Radial Múltiple Brasileño” que representan los Estados de Acre, Rio Branco, Porto Velho, Mato Grosso, colateralmente, Rondonia y Amazonas, con una población aproximada de 12´472, 082 habitantes.
Desde que terminó la guerra con Chile, nunca ha existido un reacomodo geopolítico sudamericano tan favorable a los intereses peruanos, que deberíamos defenderlos, como una alianza estratégica con Brasil, que debe seguir expandiéndose a nuevas áreas hasta lograr que Perú y Brasil sean una entidad geopolítica, que atraviese Sudamérica desde el Atlántico hasta el Pacífico.
Para lograr esto, debemos ser realistas, no solo aceptar la imparable hegemonía de Brasil sino “compartirla”. Entonces, el objetivo primordial de nuestra diplomacia debe ser la expansión de la alianza estratégica con nuestro mayor vecino.
Gracias
su lectura y hasta el próximo jueves.

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