Cada
noche cada mañana, los noticieros nos dan cuenta que en el mundo, se están
produciendo cambios asombrosos que afectan de alguna manera nuestra vida
social, profesional y personal.
Esos
cambios asombrosos y vertiginosos, generan una nu
Los
cambios en las relaciones económicas y políticas en el mundo influyen en todas
las naciones y se enfrentan a conceptos tradicionales del pensamiento.
Los
países del Asia, Europa, Oriente y América, se han convertido en partes
integrantes de un mercado comercial mundial.
El
mundo del siglo XXI genera entre países y culturas un mayor flujo de
información, bienes, servicios, ideas y mercados.
Los
nuevos Tratados de Administración, resumen el historial de las condiciones
cambiantes de los negocios ligados a las transformaciones globales de la
Todos ellos,
analizan los cambios fundamentales en la situación económica social del mundo,
en la naturaleza de los negocios y en la necesidad de tener un nuevo paradigma;
fundamentalmente un nuevo enfoque y una nueva manera de pensar para interpretar
y enfrentar nuevas realidades.
La
realidad apremiante de este mundo globalizado, es la emergencia de una nueva
era. La de la Competencia.
Es muy
común escuchar afirmaciones sobre tal país que tiene o no tiene una economía
competitiva. En realidad, no existen economías nacionales “competitivas” son
las Empresas las competitivas.
Una
economía nacional no podría ser globalmente competitiva sin empresas
transnacionales. Singapur, Hong Kong, Suiza, Alemania o Tailandia son economías
competitivas porque tienen empresas transnacionales o porque son sede de una
multitud de actividades transnacionales.
Para
ganar mercados y mantener la competitividad internacional de lo que todavía se
denomina economía nacional, los Estado o Naciones se están convirtiendo en una
suerte de intermediarios y promotores de las empresas transnacionales.
Es
aquí, donde la Administración moderna, la del siglo XXI, tiene un reto de
“transformarse” en un nuevo enfoque: Desde el crecimiento económico de la
década de los 90 el empresariado nacional tuvo como meta, siempre la de
siempre. Es decir aumentar la capacidad para competir en el mercado mediante la
reducción de costos.
Este
objetivo es constante y se aplica por igual a la producción de bienes o a la
prestación de bienes o servicios.
La
necesidad de posicionamiento de
mercados, está encaminada
a cambiar y mejorar estructuras administrativas. La competencia es evidente.
En ésta lucha desigual por los mercados, es
importante reconocer el recurso humano. Una vez que se hayan definido los
objetivos de un negocio; la capacitación, el adiestramiento, la asistencia
técnica como la constante revisión de sus sistemas, es necesario la utilización
racional y especializada del recurso humano como herramienta elemental de la
consecución de sus objetivos.
SAI.


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